Chile
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Por su extenso litoral, Chile mira al Pacifico, pero desde hace décadas también al espacio, a través de su red de grandes observatorios astronómicos instalados en las montañas andinas. Un país con una naturaleza impactante y diversa que no se puede dejar de visitar.
Como un largo asombro, Chile se extiende de norte i* a sur a través de 4.329 km que miran el océano más grande y profundo del mundo, el Pacifico, apoyado en la joven cordillera de los Andes. Es una mirada y una forma de vida que va desde el horizonte marino hasta la excitante altura de casi tocar el cielo.
De norte a sur, a través de su longitud meridional, transitan la primavera, el estío, el otoño у el invierno. El viajero, ávido de sensaciones nuevas, puede ir de la primaveral Arica, pasar por la Pampa del Tamarugal y por el desierto más árido del mundo (Atacama) o bordearlo por el litoral con su extensa y casi interminable linea de playas descubriendo ciudades entre el тагу el desierto (Iquique, Antofagasta, Chañaral, Caldera); o introducirse por la montaña explorando lugares imperdibles como las Quebradas de Azapa y Camarones,el lago Chungará o los poblados de Putre, Calama o San Pedro de Ataca ma, desde donde se va a la Aldea Tulor o a los activos geiseres del Tatio
Luego, internarse por donde tímidamente aparecen fértiles valles, que se descuelgan de los Andes, visitando Copiapó, Valle de Elqui, La Serena, Coquimbo, hasta llegar al centro de la tierra continental. Aquí están los dinámicos puertos de Valparaíso (Patrimonio de la Humanidad) y de San Antonio, la musical y playera Viña del Mary la poética Isla Negra (aquí se halla la casa museode Pablo Neruda).Al interior, la cosmopolita capital, Santiago de Chile, centro económico vital, lugar de negocios y esparcimiento que no se detiene ni al llegar la noche.
Desde Valparaíso, y tras 5 horas de vuelo, se llega a la misteriosa Isla de Pascua. Tras 4 horas de vuelo, también mar adentro, al archipiélago de Juan Fernández, inmortalizado por Daniel Defoe con su famosa novela Robinson Crusoe.
Siguiendo al sur, la histórica Rancagua (sede de una crucial batalla en la Guerra de la Independencia), Curicó, Talca,Chillan. El paisaje cambia, aparecen los bosquesdeverdeintensoy más ciudades con historia cultural y social como Lota, Concepción yTemuco. Luego, los lagos y los rios; y u rbes como Va Idivia, Osor-no, Frutillary Puerto Montt.
El Canal de Chacao antecede al Chile insular. Chiloé, con sus iglesias construidas sin emplear clavos y sólo con madera de alerce (declaradas Patrimonio de la Humanidad), con sus costumbresy su mitología,es la puerta de entrada hacia el fin del mundo Ancud,Castro,Dalcahue y Ouellón son pasos obligados. Al otro lado del Golfo de Ancud, nace la carretera austral que atraviesa los bosques milenarios, hasta los hielos más australes y pequeñas ciudades como Chaitén, Puerto Aisén,Coihaique o Chile Chico. Aquí la geografía se comprime y también se desmembra, pero permite que lleguemos a Puerto Natales o a Punta Arenas, ciudades desde donde se pueden visitar las Torres del Paine, ir hasta la Cueva del Milodón o recorrer los sitios donde vivieron los selk'nam u onas.
Al otro lado del Estrecho de Magallanes, se llega a Porvenir y, cruzando el Canal Beagle, a Puerto Williams, que con algo más de 2.000 habitantes es la ciudad más austral del mundo. Después, el temido mar de los marinos, el pasodeDrake;yi.3oo kmalsur.laAntártida.con las mayores reservas de agua dulce del planeta.
Tierra del fin del mundo y de entrada a un mundo nuevo, Chile es una isla geográfica o una "loca geografía", como la definiera el escritor Benjamin Subercaseaux, por la que han pasado los más osados viajeros, desde Charles