Machu Picchu, considerada una obra maestra de la arquitectura y la ingeniería, es uno de los restos arqueológicos más impresionantes y reconocidos del mundo con miles de visitantes de todo el mundo, siendo uno de los destinos turísticos más populares del planeta.
Machu Picchu, maravilla del mundo
En 2007 fue declarada una de las nuevas “Siete Maravillas del Mundo” por la organización New Open World Corporation (NOWC), creada por el suizo Bernard Weber a través de una votación abierta por Internet. Fue designada como Patrimonio Cultural de la Humanidad en 1983.
Se encuentra a 13º 9' 47" Latitud sur y 72º 32' 44" longitud oeste en la cima del cerro Machu Picchu, en el valle de Urubamba, a 130 kilómetros de Cusco. Se llega a ella en 3 horas en tren, tres días por el Camino Inca y a 30 minutos en helicóptero.
La impresionante ciudad fue construida como refugio del emperador y santuario religioso de tal manera que no se puede acceder a ella si no es por la puerta principal, al estar rodeada totalmente por barrancos. Se estima que fue fundada entre los años 1.400 y 1.500 por el emperador Pachacutec. Se cree que tuvo una población móvil, como la mayoría de los poblados incas, que oscilaba entre 300 y 1000 habitantes
El parque arqueológico, urbano y agrícola, o la ciudad propiamente dicha, tiene una extensión de 10 hectáreas. El Santuario Histórico de Machu Picchu se extiende en una superficie de 32,600 hectáreas. El área edificada es de 530 metros de largo por 200 de ancho e incluye al menos 172 recintos.
Existe sólida evidencia de que los constructores tuvieron en cuenta criterios astronómicos y rituales para la construcción. La alineación de algunos edificios importantes coincide con el azimuth solar durante los solsticios de manera constante y por ende nada casual, con los puntos de orto y ocaso del sol en determinadas épocas del año y con las cumbres de las montañas circundantes.
El nombre proviene del quechua machu, que quiere decir viejo y picchu que significa cima, por lo tanto el nombre sería “Cima Vieja”.
Si bien se tienen documentos que hacen referencia a su existencia en tiempos del dominio español, la ciudad fue prácticamente olvidada y alejada de los nuevos caminos y eje económico de la colonia. Fue “redescubierta” en 1911 por el explorador norteamericano Hiram Bingham en una expedición de la Universidad de Yale. Bingham, que conocía las leyendas de una ciudad perdida, al descubrirla escribió en su diario “¿Creerá alguien lo que he encontrado?”.
El tiempo es cálido y húmedo durante el día y fresco por las noches. La temperatura oscila entre los 12 y los 24 grados centígrados. Dependiendo de la altura la temperatura varía notablemente, desde extremadamente frío a 6,270 o más templado en alturas de 2,000. La zona es bastante lluviosa, especialmente entre noviembre y marzo.
Pese al turismo masivo, sobre todo durante la estación seca, de junio a septiembre, la ciudad perdida de los incas mantiene su aire de grandeza y misterio.