Club Millésime
Nadie pone en duda que España es uno de los líderes mundiales en todo lo relacionado con la gastronomía. La tradición culinaria, la calidad de las materias primas y el talento de las nuevas generaciones han transformado la cocina en un arte. Un acto tan cotidiano como sentarse a comer tiene infinidad de connotaciones. Puede convertirse en un importante acontecimiento social, propicio para realizar negocios, e incluso puede llegar a ser un momento realmente placentero, todo un regalo para los sentidos.
El empresario Manuel Quintanero ha sabido explotar esta idea mejor que nadie creando Millèsime, un club pensado para que las grandes empresas puedan agasajar a sus mejores clientes invitándoles a ciertos eventos exclusivos relacionados con el ámbito gastronómico. Lo que empezó en su día con la primera edición del Salón Millèsime Madrid, hace dos años dentro de Madrid Fusión, ha tenido muy buena acogida entre los socios, -ya son más de 60 empresas asociadas-, y los profesionales del sector, que colaboran activamente con el club.
El pasado mes de marzo, el concepto Millèsime se trasladó por primera vez fuera de España, y el lugar elegido para la ocasión fue la bahía dominicana de Cap Cana, un marco inmejorable para lucir lo mejor del buen hacer culinario.
El plato fuerte lo ofrecieron los ocho jefes de cocina, seleccionados entre los mejores del momento, que presentaron sus creaciones al público asistente. Nombres tan conocidos como Jordi Roca, Paco Roncero, Mario Sandoval y Quique Dacosta se trasladaron a los fogones del Hotel Sanctuary para deslumbrar con platos increíbles como el Cubalibre de foie. Viaje a la República Dominicana, Pasión por España y clásicos de siempre como el cochinillo y la fabada.
Pero en toda mesa que se precie, no solo es importante la comida, por ello fue crucial el papel de los jefes de sala y sumiller que asistieron al evento. En este campo, Paco Patón, Gerardo Jiménez, Rafael Sandoval, José Jiménez Blas y Custodio Zamarra, sumiller de Zalacaín y de la compañía Iberia, dejaron el listón muy alto.
Y para rematar la faena, cuatro de nuestros productos emblemáticos gozaron del protagonismo que se merecen, representados por embajadores de primera categoría. Para presentar los quesos, el invitado elegido fue José Manuel Escorial; Custodio Zamarra hizo el papel de embajador de los vinos, representando a algunas de las bodegas punteras españolas, el Marqués de Griñón de los aceites, mientras que el incomparable Florencio Sanchidríán (campeón del mundo de corte de jamón) sorprendió y deleitó con su maestría a la hora de tratar este noble producto.
Fueron tres días intensos en los que nuestros mejores profesionales dejaron claro el nivel gastronómico español.