Información para viajar a la República Checa

Praga, la capital.
Praga es una ciudad gótica que se transformó en barroca en el agitado siglo XVII, cuando el centro de Europa se debatía entre diversas creencias. Por aquel entonces comenzaron a erigirse refinados palacetes con cornisas curvadas, y portadas que ponían cara a magníficos templos medievales. Aquel esplendor ha sido recuperado después de las décadas obscuras, y de nuevo sus calles rezuman cultura y vitalidad. Literaria y musical, la capital checa está unida para siempre a las visiones alucinadas de Franz Kafka, pero también a los acordes de Smetana el compositor que cantó al Moldava, el río que separa la colina del llano, las dos zonas de un ciudad tan magnífica como abierta.
Clima y situación.
Praga, situada en el centro de la región de Bohemia, es la capital de la República Checa, país centroeuropeo que limita al norte con Alemania y Polonia, y al sur, con Austria y Eslovaquia. El río Moldava divide la ciudad en dos partes unidas por varios puentes, de los que el más impresionante es el puente de Carlos (siglo XIV). En invierno, la temperatura media en enero es de -5° C, si bien el récord histórico está en -23° C. En esa época nieva con frecuencia. En verano, el mes de julio es el más caluroso y durante el mismo, la temperatura media es de 23° C.
Moneda.
Corona checa (1 euro equivale a 27,6 coronas). La República Checa ingresará en la zona euro hacia 2010.
Otros datos de interés.
La República Checa es miembro de la Unión Europea desde mayo de 2004, por lo que los ciudadanos comunitarios solo precisan un documento de identidad o pasaporte en vigor para entrar en el país. El idioma oficial es el checo, aunque en las grandes ciudades se habla inglés. La red de transporte público de Praga consta de tres líneas de metro, además de una red de tranvías y autobuses. El área de interés turístico de Praga tiene unas dimensiones ideales para recorrerla a pie. Se podría dividir en cuatro partes: de un lado del río, Mala Strana (barrio pequeño) y el castillo; del otro lado, Josefov (barrio judío), Sta-ré Mesto (ciudad vieja) y Nové Mesto (ciudad nueva). Es posible hacer un recorrido en barco por el río. En Praga siempre se puede acudir a un concierto de música clásica. Tienen especial interés los festivales internacionales de primavera y de otoño.
Alojamiento.
Four Seasons Hotel Prague. Veleslavínova 2a/1098. 420 221 427 000. www.fourseasons.com/prague/
Radisson SAS Alerón Hotel. Stepanska 40. 420 222 820 000. www.radissonsas.com
Hotel Le Palais. Zvonarky 1. 420 234 634 111. www.palaishotel.cz
Hote I U Trí Pstrosu. Drazic-keho námestí 12. 420 257 288 888. www.utripstrosu.cz
Gastronomía.
Los ingredientes básicos de la cocina centroeuropea son las patatas, el arroz y el repollo, además de la carne de cerdo o ternera y pescados como la carpa o la trucha, asados o a la brasa y acompañados de salsas. Algunos platos típicos son la sopa agria polé-vka; prazská hovezí pecene o vaca asada y rellena con bacón, jamón, queso, cebolla y huevos; la carpa de Navidad y la trucha rellena de queso y jamón y asada a la brasa. El cerdo es la carne más apreciada, se utiliza en estofados, ¡amones (destaca el jamón de Praga como entrante o desayuno) y salchichas. La carne de caza, como el pato, el faisán, el ganso, el jabalí, el conejo, el venado y la liebre hacen su aparición en los menús de otoño. Otro plato muy sabroso se llama piñena paprika, consiste en pimientos rellenos con carne picada y arroz y servidos con salsa de tomate picante. Los buñuelos, tanto dulces como salados, dejan un buen sabor de boca al final de una comida. Tienen fama las cervezas y los vodkas checos.
Visitas de interés
Zona del castillo (Hradcany). El recinto reúne construcciones que van del gótico al barroco y el neoclasicismo. Destacan la catedral gótica de San Vito, que alberga las joyas de la corona de Bohemia, el denominado callejón dorado con las casitas de colores de los guardias del castillo convertidas en tiendas de recuerdos, el convento de San Jorge, con su colección de arte renacentista y barroco, y el antiguo palacio real, con orígenes en el siglo XII y que alberga el imprescindible salón gótico de Ladislao.
Mala Strana. De entre las numerosas iglesias en esta zona es de imprescindible visita la barroca San Nicolás. También es recomendable entrar en el palacio de Cernín y en el palacio
Wallenstein. Para completar, merece la pena un paseo por los jardines de esta zona, tomar algo en la concurrida plaza del barrio pequeño y recorrer lentamente el imponente puente de Carlos observando la interminable sucesión de estatuas.
Staré Mesto. En la Staro-mestské Námestí o plaza de la ciudad vieja, los ojos van de la iglesia de Nuestra Señora de Tyn, con sus capiteles góticos, al reloj astronómico con figuras mecánicas en la torre del ayuntamiento, y al palacio Kinsky, con unas esculturas coronando su fachada de estuco. Muy cerca se encuentran el Stavovské Divadlo o teatro de los Estados, donde se estrenaron varias óperas de Mozart en vida del compositor, la Obecní Dum o Casa Municipal, la mejor muestra de arquitectura con decoración Art Nouveau de la ciudad, y el museo dedicado al escritor Franz Kafka.
Josefov. De las numerosas sinagogas que se pueden visitar en el barrio judío, es imprescindible entrar en la sinagoga vieja-nueva o Staronová Synagóga, la más antigua de Europa. Es impresionante recorrer el bosque de lápidas en el cementerio judío.

Un recorrido por Praga, la ciudad de las cien cúpulas y las ocho...











